Me han regalado el cómic de El Rubius. No, no soy fan, pero tampoco hago feos a regalos. Además, tenía curiosidad por saber de qué iba este nuevo proyecto del Youtuber español con más subscriptores. Por eso, dejé de lado mis prejuicios y me leí el cómic, el cual es lo suficientemente interesante para comentarlo (si queréis saber qué es lo que de verdad pienso del cómic tras leerlo, id abajo del todo).
Esta no es una crítica destructiva contra Elrubius. Aunque no sea su público objetivo, me gustan algunos vídeos de él, y sería hipócrita si me sumara al carro de los haters (sobre Youtubers y haters escribiré muy pronto). Esta es una review-resumen en tono de humor sobre el cómic para gente que no se lo va a leer para que se haga a la idea de qué va esto. Y a partir de ello, sacad vuestras conclusiones sobre qué os parece.
Elrubius Virtual Hero, el amigo de los niños:
“Pues este es Rubius, que como buen
Youtuber de éxito recibe regalos porque millones de personas ven sus
vídeos. Le regalan un Oculus Rift to wapo último modelo to
inmersivo en mundos virtuales. Acciona el cacharro, y pronto se da
cuenta de que en el mundo virtual en el que se sumerge no hay siete niños elegidos que tienen que destruir unas ruedas negras, sino gente que le quiere matar because
potato. Sin venir a cuento, una zagala de muy buen ver parecida a
Yoko de Gurren Lagann provoca que Rubius acabe rendido ante los
encantos físicos de la chavala.
¡¡¡Welcome to the 90´s!!!
La chica le da un brazalete que tiene
más cosas que Doraemon cuando recibe el stock de nueva temporada.
Del brazalete, sale un gato con un carácter parecido a Happy de
Fairy Tail pero con un diseño entre Sailor Moon y Pokemon. El gato
es más coñazo que Navi en el Ocarina Of Time o Paco Marhuenda en
cualquier debate de la tele.
Rubius está jodido: no podrá salir si
no le desconectan el cacharro. Pero de repente, er Mahe (en este punto,
vemos que se trata de un cómic de ciencia ficción por dibujar TAN
guapo al amigo del Rubius) le quita las gafas virtuales y, tras unas
cuantas muestras de violencia física hacia er Mahe, éste decide
devolverle las gafas para que le deje de pegar, que le gusta pero un
rato nada más.
Cuando se pone de nuevo las gafas, el
gato coñazo le dice que han secuestrado a la tía que le ponía
palote y si la quiere recuperar tendrá que crear portales
(interdimensionales, no de Belén) que le llevan a varios mundos de
videojuegos. Como se trata de un cómic para crios, Rubius no se va a
meter en el mundo del Shenmue ni del Crash Bandicoot porque sino no
iban a pillar la gracia, así que se mete en mundos de juegos muy
usados por los Youtubers: "Five Nights at Freddy´s",
"Minecraft" y "Pokémon Edición Amatista".
Sakura, cazadora de cart...digooo, la chica de la
que está enchochado Rubius.
El primer mundo en el que se mete es el
mundo "miedo", el nivel favorito de JL de Mundodesconocido,
Dross y iTownGamePlay (redoble por favor, chiste de youtubers). Unas
cuantas referencias a FNAF y juegos de zombies como Dead Rising o
Resident Evil para toparse con la stalker media habitual solo que en
forma de muerta viviente (no sé si Rubius pensó en que la stalker
debía ser zombie como metáfora, pero si es así, buena esa
chavalote). Para ayudar a buscar a la obsesión femenina de Rubius,
la zombie le lleva a un bosque y, antes si quiera de que pudiera
tirárselo, aparece otro cameo en forma de Slenderman que les conduce
hasta el fanservice de este cómic.
Entre referencias a GTA y chistes malos
sobre matemáticas, abren otro portal y se meten en el mundo de
Minecraft, con sus píxeles, sus cubos y su minería. El gato
pesadilla le habla a Rubius sobre un psicópata obsesionado con él
que ha creado el juego sólo para matarlo (para que nadie pueda
juzgarlo por asesinato, qué listo). En esta parte del cómic empiezo
ya a necesitar tranquilizantes, puesto que aparecen los malos para
fabricar un tanque kawaii que pueda matar a Rubius, y Rubius para
luchar contra ellos fabrica... UNA POLLA GIGANTE.
Iba a hacer un chiste sobre Nacho Vidal, pero
debe estar hasta la polla, y nunca mejor dicho.
En serio, una polla gigante. En un
cómic para niños y prepúberes. Y lo llama “Mega Nabo” y
“Pollazilla”, nada de metáforas que puedan dar a confusiones,
no. Un pollón del tamaño del Obelisco de Buenos Aires y del grosor
de la Torre de Pisa. Un hermoso falo cúbico con ojitos y boca en el
prepucio. Y encima es un pollón asesino que aplasta con sus huevazos
a todo lo que se le pone por delante.
Después de un par de viñetas
“falocentristas”, pasan por portales que les llevan a mundos con
más “homenajes”: Barbie, Fallout, Super Mario Bros, Mortal
Kombat y Call of Duty (¡que nunca falte el Call of Duty!). Por fin,
se paran en un mundo-plagio de Pokemon en el que se encuentran a un
Ash Ketchup wannabe que le desafía, mientras Rubius hace otro chiste
de pollas (en serio, hay como tres o cuatro chistes de pollas en el
cómic, pero qué obsesión). El Ash Ketchup wannabe saca un Magikarp
wannabe y Rubius ataca con Slenderman, mata al bicho de un susto y un
Profesor Oak wannabe salvaje apareció para ayudar a Rubius a
encontrar a la Yoko wannabe (estoy a un wannabe de escribir la
canción de las Spice Girls). Palizas a Oak, homenajes al Hombre de
Vitruvio (qué intelectual se vuelve el cómic de las pollas,
¡leñe!), ciencia de chichinabo y fin del nudo de la historia.
Comienza la batalla final.
Menudo troll estaba echo Da Vinci.
La batalla tiene lugar en un mundo al
estilo Matrix con peluches petados a lo Furby (en serio, yo me bajo
del mundo. Taxi, lléveme a tomar por culo, rapidito.). Capturan al
protagonista de la historia y se descubre quién es el villano: UST.
El alter ego del Rubius, su Doppelgänger, el gemelo (más) bastardo.
El malo solo puede decir Ust todo el rato, y gracias a eso vemos una
maravillosa media página donde solo se puede leer “Ust, Ust, Ust,
Ust, Ust, Ust, Ust” como si trataran de lobotomizar al lector.
¡Hodor, Hodor, Hodor, Hodor!
Aquí voy a ser muy rápido, que es el
final y esto es muy cliché: El Rubius Malo quiere matar al Rubius
Bueno para que Rubius Malo esté en el mundo real, la pelirroja era
de las malas pero le da un sirocazo y salva a Rubius Bueno, Rubius
Malo se enfada y mata a todos menos a Rubius Bueno, Rubius Bueno
resucita a los muertos como George Romero y todos felices y contentos
vuelven al mundo real, donde Rubius se va al Retiro a encontrar a la
buenorra y a practicar un poco de dogging con ella entre los
matorrales. Y fin del cómic.”
OPINIÓN DE LUISVALMONT: Se nota que es un cómic para niños, por la corta extensión del mismo y por la temática de la historia. Tiene los típicos elementos de cualquier cómic para adolescentes, los dibujos están muy currados... aunque no tanto la historia ni los diálogos. No creo que sea el cómic ideal para un niño muy pequeño, a no ser que no te importa que el niño lea "mierda", "polla", "joder" o "mamón", es más un cómic para un niño de 12-14 años.
En general, para mí es un cómic flojillo cuyo quizá único atractivo es el protagonista de la historia.







